TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO
Prevalencia del 1 % y se considera que es 2 veces más frecuente
en los hombres.
> Falta de decisión y sus dudas constantes.
> Viven pendientes de los detalles, a fin de evitar todo posible
error.
> Esclavos de las normas y del orden e incapaces de improvisar.
> Ansiedad cuando algo se escapa de su control, de ahí que se
vean obligados a hacer frecuentes comprobaciones.
> Todo debe ser programado.
> Son normativas, perseverantes y parsimoniosas.
> Preocupación por el perfeccionismo y los rendimientos.
> Necesidad de orden, limpieza y meticulosidad.
> Tendencia a la duda sistemáticamente.
> Recurren a continuas repeticiones y comprobaciones.
> No tolerancia a la incertidumbre.
> Nunca experimentan estados placenteros.
> Evitan cualquier tensión interpersonal.
> Especulan en lugar de actuar.
> Utilizan mecanismos psicológicos de defensa en vez de
estrategias conductuales de afrontamiento: racionalización,
superstición o delegación de decisiones en otros.
> Contacto personal difícil y suelen basar sus relaciones en la
dominancia o la sumisión,
> Poco flexibles y nada gratificantes y se obstinan en que las
cosas se hagan a su manera.
> Disciplinados, nunca se arriesgan a improvisar.
> Compulsivo: naturaleza displacentera de muchas conductas
obsesivas que se imponen como necesidad homeostática, a pesar
que el interesado las considera inconvenientes o absurdas.
> Conductas rituales, a pesar de enjuiciarlas como
supersticiosas.
> Sólo tras su ejecución se ve libre de su angustia.
Su exigencia y extremado perfeccionismo les impiden tener una
visión global de las cosas. Antes de iniciar una tarea, pueden
quedarse atascados intentando decidir cuál sería la mejor forma
de hacerla. Son personas preocupadas por la eficacia, que no
toleran el ocio; esto les lleva a renunciar a actividades
placenteras o relaciones personales.
Rendimientos bajos, ya sea por su desorganización y lentitud o
por su tendencia a dejar para el último momento las cosas
importantes.
Esclavos de la limpieza y les horroriza desprenderse de las
cosas.
Aunque se muestran pedantes, rígidos e intransigentes, son
inseguros y temerosos y pronto se ponen a la defensiva. Les
caracteriza la rectitud y los escrúpulos de conciencia y son muy
dados a moralizar. Emociones afectuosas raras en ellos y se
sienten molestos si otros las manifiestan.
Los límites entre el trastorno obsesivo-compulsivo de la
personalidad y el trastorno obsesivo-compulsivo no siempre son
fáciles de establecer. La mayoría de los estudios clínicos
encuentran que el primero precede al inicio del segundo. Para
evitar confundirlo con este último, la CIE-10 utiliza el término
anancástico, que hace referencia a uno de los síntomas más
graves de este trastorno y que consiste en que el paciente se ve
asaltado por ideas absurdas que se imponen involuntariamente.
Complicaciones: trastorno depresivo y ansioso.