Piromanía es un trastorno mental caracterizado porque el paciente provoca incendios repetida y deliberadamente sin obtener beneficio económico alguno, movido sólo por un impulso irrefrenable.
El paciente experimenta una
fuerte tensión ansiosa antes de comenzar el fuego, y después
siente placer, descanso e incluso gratificaciones eróticas. A
menudo se trata con psicoterapia. Desde el punto de vista legal,
el pirómano es considerado un delincuente.