Enuresis
es la emisión no voluntaria de orina por el día o por la noche,
a una edad en la que se espera que haya control al respecto, es
decir, más allá de los 3-4 años. La Enuresis puede ser:
- primaria: si el niño nunca ha conseguido controlar su pipí.
- secundaria: si, después de un período de control, no consigue
volver a él.
- diurna
- nocturna
- mixta: en ambos momentos del día
Hay una serie de factores que pueden predisponer al niño a
padecer este trastorno:
- algún problema físico: una vejiga pequeña o de musculatura
débil. es lo primero que habría que averiguar.
- iniciar demasiado tarde el hábito del control del pipí; una
vez pasada la edad óptima, alrededor de los 2 años, es más
difícil.
- circunstancias críticas emocionalmente (factor psicológico):
nacimiento de un nuevo hermanito,...
- factor hereditario: es frecuente que alguien de la familia
haya tenido el mismo problema; si es así, es conveniente
explicárselo al niño para darle seguridad.
- un ciclo del sueño muy profundo que le impide recibir el aviso
de "vejiga llena".
- padecer algún otro trastorno al que la enuresis va asociado.
Aunque suele mejorar espontáneamente con el paso del tiempo, es
un tema que no debe ignorarse. El primer paso será determinar la
causa del problema o el factor que lo ha podido desencadenar.
Nunca se debe ridiculizar ni castigar a un niño por este hecho,
ya que ello muy al contrario de hacerle reaccionar, le puede
provocar importantes problemas emocionales.
En algunos casos, se utiliza tratamiento farmacológico, pero
suelen tener bastantes efectos secundarios, por lo cual no es
muy aconsejable. Se aplican, asimismo, técnicas de aprendizaje
al control, aparatos de alarma (pipi-stop),... según el caso.