LA PERCEPCIÓN DE LOS DEMÁS O PERCEPCIÓN SOCIAL

 

            Percepción de los demás o percepción social  = es el proceso o procesos a través del cuál o cuáles pretendemos conocer y comprender a otras personas. Se refiere a cómo percibimos a los otros y sigue los mismos principios que la percepción de uno mismo o propia (autoestima-autoconcepto). Hay autores que definen que el autoconcepto está ligado íntimamente a la percepción de los demás porque aprendemos cómo somos por la percepción que tenemos de la reacción de los demás.

            La cognición social es la manera en la que interpretamos, analizamos, recordamos y utilizamos información sobre el mundo social.

 

1.CÓMO SE CREAN LAS PRIMERAS IMPRESIONES

 

            Las primeras impresiones son sensaciones cognitivas, imágenes de sus características…conjunto de conocimientos que un individuo tiene sobre una persona desconocida -o algo- en la que producimos una inferencia -sacar una conclusión- acerca de esa persona -o algo- y que supone una deducción a partir de un indicio o signo (se muerde las uñas » es nervioso). Éstas pueden ser erróneas. Son muy difíciles cambiarlas. Los indicios sobre los que están basadas dichas impresiones son de 3 tipos o fases:

a) apariencia física → es lo 1º que se ve, por eso es muy importante esta fase. No sólo se refiere a la belleza, sino tb a características físicas a las que se les atribuye una determinada personalidad, como forma de vestir por ejemplo. La belleza genera una impresión positiva, lo que favorece a la hora de hacer inferencias sobre una persona desconocida.

b) comunicación no verbal → es la comunicación que no tiene como contenido el lenguaje hablado, pero sí el lenguaje escrito, las expresiones faciales, los movimientos corporales... En general, generamos impresión positiva a las personas que orientan su cuerpo hacia nosotros, que nos miran al hablar…La distancia interpersonal varía de un apersona a otra y de una cultura a otra. Las formas de expresar las emociones facialmente es universal (Ekman), aunque lo que varía de una cultura a otra son las normas sociales que regulan la oportunidad o la intensidad de estas expresiones. Las microexpresiones son las expresiones faciales breves o incompletas que tienen lugar rápidamente en el rostro del individuo tras la exposición a estímulos específicos y antes de activar procesos que puedan ser utilizados para ocultarlos o disimularlos. Tb destacan las pupilas, las cuales indican la dirección de la emoción y se dilatan cuando reciben un estímulo agradable y se contraen cuando es desagradable. Un punto muy importante en esta fase es la detención de la mentira porque cuando alguien miente le supone mayor esfuerzo (se emociona, se altera, aparta la mirada…) que cuando dice la verdad. La reacción emocional no siempre tiene por que estar causada por la mentira. Hay un estudio de Caccioppo basado en la tensión muscular, concluyendo que cuando una persona miente se le tensan más los músculos. Todo esto puede dar lugar a error si la persona es muy nerviosa ya que siempre se está moviendo.

c) conducta → es un indicio fundamental siendo un recurso muy útil. A través de la conducta inferimos rasgos de personalidad (= “inferencia a correspondencia”), aunque este tipo de inferencia tb se da en los otros dos tipos de indicios. “teoría de la inferencia de correspondencia o correspondiente”  es la teoría que describe cómo utilizamos el comportamiento de los demás como base para inferir sus disposiciones estables.

 

Pero, para que la inferencia de correspondencia esté bien basada en determinados indicios deben darse una serie de conductas: el individuo debe realizar la conducta voluntariamente, la conducta debe tener pocos efectos diferentes que otras conductas alternativas (mejor que haya sido un efecto que las diferencie) y la conducta debe ser inesperada (no debe ser una conducta típica o habitual en ese contexto). Pero esto no siempre se hace xq tendemos hacer inferencias injustificadas (= sesgo de correspondencia o error de tendencia fundamental). La perseverancia del sesgo consiste en que aún teniendo la información de que nuestra primera impresión es errónea, los sesgos persisten.

 

            Los indicios que captan más nuestra atención son regidos por la teoría de que los indicios se basan en las diferencias, en lo que sobresale, basando en ello nuestras primeras impresiones. El hecho de que un indicio sobresalga se debe a la relación indicio-contexto, pues un mismo indicio puede sobresalir en un contexto y en otro no. Los indicios más llamativos son los que nos aportan más información ya que son más diferentes al resto.

            A lo largo de nuestro aprendizaje vamos atribuyendo características a las diversos indicios, como por ejemplo llevar gafas » ser inteligente. Las conductas que reflejan actitudes derivadas se asocian directamente con el rasgo, pero no necesariamente pasa igual con las conductas de bajo rendimiento, como por ejemplo si ves a alguien por primera vez robar ya asocias que es deshonesto. El nivel de asociación de un indicio con un atributo varía; esto depende de la contingencia (= probabilidad de que una vez aparezca uno, aparezca el otro; un ejemplo, si A aparece 40 veces de 30 hay mucha contingencia, pero si B aparece 20 veces de 18 la contingencia es mayor que en A), por lo que al activar el atributo el rasgo viene más rápidamente a la mente. Cuánto más accesible es un rasgo, más impacto tiene en la percepción que tenemos de los demás; y cuánto más accesible es una determinada información, más posibilidad hay de dirigir la conclusión que hacemos de los indicios. La accesibilidad depende de 6 factores:

1) expectativas → guían nuestro comportamiento. Para ver la influencia de las expectativas, Kelly hizo un experimento en el que un profesor invitado experto iba a una clase de alumnos dando a cada grupo expectativas diferentes, con lo que evaluaron al profesor según las expectativas. Uno ve lo que espera ver (profecía de autocumplimiento).

2) motivaciones → uno interpreta los indicios como quiere. Prestamos más atención a la información que confirma nuestra opinión que a la que la contradice (selección perceptiva), aunque existen circunstancias en las que esto no ocurre.

3) estado de ánimo → influye en la accesibilidad, pero tb en el modo en que interpretamos la conducta de los demás, y por tanto, en la reacción que tengamos. Esto es un estado emocional, pero tb puede ser un rasgo de personalidad ya que hay personas por naturaleza que son más optimistas que otras, por ejemplo. Con un estado emocional positivo suele ser mayor el impacto porque tendemos a querer estar con un estado de ánimo positivo.

4) contexto → a veces un indicio aislado no significa nada o puede ser interpretado de diversos modos. Para pode interpretarlo adecuadamente, necesitamos conocer elementos de la situación. El contexto hace más accesibles determinados tipos de información, activa unas representaciones cognitivas más que otras.

5) activación reciente → cuando una representación cognitiva ha sido activada recientemente, se tiene más accesibilidad. Higgins hizo un experimento con estudiantes, el cual consistía en que memorizasen palabras para después ponerles una película y que clasificaran las conductas. Percepción (de un rasgo) es el hecho de activar una representación cognitiva con el objetivo de aumentar su accesibilidad para que se utilice más. Sin embargo, para que un sujeto utilice una representación cognitiva para interpretar una conducta, no basta con que sea accesible, sino que ha de ser aplicable. Hay estudios que  demuestran que el efecto de la preparación dura 24 h y que, en ocasiones, se puede activar una representación cognitiva, incluso aunque la persona no sea consciente de haberlo visto (es la información subliminal).

6) activación crónica o accesible → cada uno de nosotros tenemos representaciones cognitivas que utilizamos más frecuentemente que otras. Cuando juzgamos a una persona, cada uno da más importancia a unos rasgos u otros. Los que utilizamos con mucha frecuencia tendemos a utilizarlos cada vez más. A esta información que se utiliza para juzgar siempre con el mismo indicio se llama crónica o accesible (lo que se tiene siempre en la cabeza).

 

2.MÁS ALLÁ DE LAS PRIMERAS IMPRESIONES: LAS IMPRESIONES COMPLEJAS

 

            Para generar impresiones más complejas solemos emplear 2 procesos:

1) Atribución causal o de causalidad → es un proceso a través del cual buscamos identificar las causas de la conducta de los demás y así conocer sus disposiciones y tendencias estables. Es una inferencia sobre las causas de por qué una persona hace algo o le ocurre algo, atribuyendo una causa a un determinado comportamiento por medio de varios factores:

-asociación (hay causas más asociadas a determinados comportamientos).

-accesibilidad (hay causas más accesibles que otras, siendo una causa más accesible cuando es más fácil que se utilice para explicar un comportamiento que otra menos accesible).

-culturalmente (hay causas que se atribuyen según sea la cultura a través de la socialización).

-relevancia o saliencia (cuánto más relevante es una posible causa, es decir, cuánto más capta nuestra atención porque más destaca, más probable es que se utilice para explicar un comportamiento). En un experimento de Taylor y Fiske pusieron a dos personas (A - B) a conversar y a su alrededor a seis observadores; luego preguntaron a los observadores quién había llevado el dominio de la conversación, diciendo la mayoría que el A; esto se debió a que la mayoría les veían la cara, por lo que captaron mejor la atención, sin embargo, los otros pocos observadores sólo les veían la espalda.

-información covariada (es el factor más lógico, más matemático que influye; cuando ocurre un hecho en A se dice que una causa covaría con ella cuando siempre que aparece A aparece esa causa, y que no aparece cuando no aparece A). En un estudio de Nelly, destacando su interés por la adulación o halagación, mencionó 3 posibles causas de un acto social: las características del actor (causas internas como “ese chico que adula o halaga es un pelota), las características del estímulo (como “la persona halagada”) y las características de la situación (como “le halaga porque necesita una recomendación”). Para hacer la atribución el observador busca cuál de las tres causas posibles covaría con el actor, siendo aquella que ocurra sólo cuando se da la conducta; pero para ello, el observador necesita distinguir entre 3 tipos de información: la infor.distintiva (ej: ¿la persona que adula tb lo hace con otros profesores? Sí – característica del actor), la infor.consencuada (¿otras personas realizan el mismo actor ante el mismo estímulo? Sí − característica del estímulo) y la info.cohorente (¿el actor o alumno es estable en su comportamiento en el tiempo y en el espacio? No − entonces se debe a otras circunstancias (características de la situación)).

 

            Una de las características de las atribuciones es que deberían generar cambios en las primeras impresiones. La atribución en algunos casos no puede llevar a modificar las inferencias de correspondencia que hemos hecho antes, sino que lo habitual es que las atribuciones deban reducir la seguridad de ese juicio. La reducción es un proceso por el cual disminuye la creencia en que una causa, sobre todo motivacional interna, es la verdadera razón de una conducta.

            Mientras que pasar de los indicios a una inferencia es muy fácil, cambiar de una primera impresión es más difícil. A pesar de que una persona tenga información contraria sobre una persona, seguiremos cayendo en el sesgo de correspondencia. ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar esa primera impresión? Porque ocupa muchos recursos cognitivos requiriendo un esfuerzo adicional para cambiarla, por tanto, sólo cambiamos esa primera impresión si se dan 2 condiciones: tener motivos y tener suficientes recursos (como no estar distraído, no tener la mente ocupada, tiempo suficiente….).

            Gilbert hizo un experimento donde varios sujetos veían un vídeo de una mujer muy nerviosa, pero no lo oían. A una mitad del grupo se les dijo que estaba nerviosa porque hablaba de sus fantasías sexuales, y la otra mitad creía que era por otro tema más inocuo (inocular = comunicar por medios artificiales una enfermedad contagiosa). Se les pidió que valorasen a la mujer en una serie de rasgos, en concreto del nivel de ansiedad, haciendo todos inferencias de correspondencia. Aquellos que pensaban que hablaba de sus fantasías sexuales valoraban a la persona como menos ansiosa de los que no pensaban esto (al saber la causa externa se produce una reducción). Otros grupos fueron sometidos a lo mismo, pero con una excepción, la cual consistía en que mientras veían el vídeo se les pedía que memorizasen los temas de los que hablaban apareciendo en subtítulos; los que sabían que hablaba de sus fantasías y debían recordar determinadas palabras eran los que eran “personas de ansiedad alta”.

            Generalmente, atribuimos a causas internas, pero si nos dan información adicional solemos atribuir a causas externas. Tb si nos distraemos con algo lo atribuimos a causas internas.

 

2) Integración de la información compleja → nosotros  recibimos mucha información sobre una persona, captando múltiples indicios. Esto nos lleva a generalizar información compleja, es decir, hacer una imagen más completa de una persona. ¿Cómo se genera era impresión global y cómo la integramos en una única Gestalt? Varias teorías:

-Teorías implícitas de la personalidad o ingenuas de la personalidad » cada uno tiene su propia teoría de la personalidad de las personas respecto sobre qué grupos de rasgos suelen ir asociados entre sí. Inferir un rasgo permite tener una visión más compleja de la persona. En general, solemos pensar que los rasgos positivos van asociados entre sí y, por el contrario, asociamos los rasgos negativos. Aunque hay teorías individuales de este tipo, los modelos básicos de dichas teorías son compartidos por la mayoría de los miembros de una cultura.

-Teorías de integración de características múltiples » a medida que observamos la conducta de los demás e inferimos sus características, tratamos de armonizar esa inferencia y de buscar relaciones causales que expliquen esas conductas. Para integrar esa información compleja hay 2 procesos básicos: agrupar conductas similares y buscar relaciones causales entre ese grupo de conductas similares y los rasgos; ej “si se muerde las uñas es que es nervioso, por lo que se mueve impulsivamente, habla tanto…”. Así podemos generar impresiones cada vez más complejas, pero…¿son estas impresiones precisas o no? Búsqueda de precisión → Éstas no tienen por qué ser certeras, de hecho, hay diversos factores que hacen que te preocupes más por la precisión y otros factores, en cambio, te impulsan a introducir sesgos. En ocasiones, estamos motivados para lograr la exactitud en el juicio, y en otros estamos motivados para generar una impresión (positiva o negativa); ej “para procesos de selección de personas como reponedores nos da igual que nuestro juicio esté más o menos equivocado, pero al seleccionar a un conductor de trenes nuestro juicio debe ser exacto”. Fiske hizo un experimento que consistía en que dar a un grupo de personas un informe sobre un hombre que ingresó en un psiquiátrico hace tiempo, diciéndoles a unos sujetos que iban a tener que cooperar con el y a otros no se les dijo nada; los que debían cooperar con él dedicaron más tiempo a leer el informe. Otro factor que nos puede motivar para buscar la precisión es la duda sobre los motivos de una persona para hacer algo; así, cuando tenemos motivos que nos hacen dudar la verdadera razón de por qué una persona hace algo, es más difícil hacer la inferencia de correspondencia. A veces queremos ver a los otros no como son, sino como queramos que sean. Nuestros deseos dirigen nuestra percepción sobre los otros y prestamos más atención a los indicios que confirman lo que queremos. Kunda hizo un experimento que consistía en observar a varias personas jugar al Trivial, diciéndoles a unas que uno de los que juega iba a ser luego su compañero, y a otros que iba a ser su competidor; después se les preguntaban cuántas preguntas creían que iban a ser su compañero estimando que iban a acertar más y otros que iban a acertar menos. Normalmente, nuestra manera de percibir a los demás nos sirve para funcionar medianamente bien, pero el modo más fácil de evitar estos sesgos es ser conscientes de que se producen.

 

3. EL IMPACTO DE LAS IMPRESIONES SOBRE NUESTRO COMPORTAMIENTO

 

            “Yo reacciono ante los demás según cómo les percibo”.

            Las impresiones influyen en los siguientes elementos:

·        En los juicios → una vez que hemos generado esa imagen global sobre la persona, influye en todos los juicios que emitamos sobre ella. Ahora bien, estos juicios pueden tomarse de 2 formas o procedimientos (denominada “teoría de los canales” por Petty & Cacciopo la cual menciona que hay dos formas de analizar la información y que ambos canales son paralelos, es decir, si utilizas uno no utilizas el otro):

1)      Vía periférica o procesamiento superficial » lo utilizamos cuando queremos emitir juicios lo más      rápidamente posible. Es un procesamiento que requiere muy poco esfuerzo cognitivo. Normalmente, cuando hacemos juicios por esta vía nos basamos en un solo atributo o característica y en la información más accesible. Si hemos usado un atributo antes para juzgar a una persona, solemos confiar en los mismos juicios, incluso aunque se hicieran en circunstancias que generan sesgos. Tb preferimos hacer los juicios de los demás basándonos en la información concreta que tenemos de una persona (no sobre otro tipo de información más relevante u objetiva). Tb deberíamos basarnos en la “proporción básica” = es el porcentaje de personas que realizan una determinada conducta. Sin embargo, solemos ampliar información particular basada en indicios sobre las personas. Sólo cuando se le recuerda a una persona la importancia que tiene la proporción básica para emitir juicios la utiliza, ya que 1º nos dejamos llevar por elementos subjetivos.

2)      Vía central o procesamientos sistemáticos o profundos » implica un análisis detallado de varios atributos, analizándose diversos tipos de información, por lo que requiere muchos recursos. Lo utilizamos cuando tenemos un motivo, la decisión es importante o no esté ocupado.  Hay 2 formas de procesar la información (de llegar a tomar decisiones); además, hay personas que tienden a utilizar uno más que otro:

- sistema algebraico → para unos tipos de juicios se utiliza este sistema. Ej: en “busco compañero de piso” tengo que decidir entre dos personas, para ello, 1º defino una serie de atributos o características que consideramos relevantes (respeto, orden, edad…) dando de una manera inconsciente una valoración a cada una de las personas, después hacemos una especie de suma ponderada ya que a cada atributo se le da una importancia diferente. A este modelo en el que hay una serie de alternativas (ej: “los dos compañeros de piso a elegir”) y unos atributos se le llama “análisis multiatributivo”.

- procesamiento configurativo o de Gestalt → integramos la información múltiple de una persona de una forma menos mecánica. Lo que hacemos es relacionar entre sí atributos haciendo una configuración global de una persona en relación al juicio que vamos a emitir.

·        En la perseverancia de las impresiones o de defensa → es muy difícil modificar las primeras impresiones, esto es así por varios procesos: la búsqueda es selectiva, la profecía (= predicción del futuro) autocumplida o de autorrealización (esta profecía tiene más efectos en niños y adolescentes ya que no todavía no han sentado su autoconcepto). Pero esto tiene unos límites: que el grupo sea homogéneo, la fuerza de nuestro propio autoconcepto (ej: “si un alumno que saca buenas notas cree que es un buen estudiante y el profesor le dice que es un mal estudiante, el alumno seguirá creyendo su pensamiento de que es un buen estudiante”) y la experiencia influye más sobre nosotros por no saber lo que los demás esperan de nosotros. Las impresiones tienen un mecanismo de autoconfirmación y condicionan a las interpretaciones posteriores que hacemos de las personas. Cuando generamos una primera impresión de una persona emitimos una serie de juicios, lo que la persona haga posteriormente va a estar matizado por esa primera impresión confirmando subjetivamente la impresión inicial (“efecto primacía” = aquellos que vemos por 1ª vez tiene más efectos sobre nuestro comportamiento que lo que vemos después, lo que hace que las primeras impresiones sean muy resistentes a la refutación -o contradicción-). Los sesgos que introducimos en las primeras impresiones tienden a durar mucho en el tiempo a pesar de que tengamos información contradictoria (“perseverancia del sesgo”). Edward Ross hizo un experimento en el que un grupo de mujeres estudiantes debían observar cómo otra persona tomaba decisiones, diciéndoles a algunas que dicha persona había tomado decisiones muy correctas y a otras se les decía lo contrario, con lo que se formaba ya una primera impresión; luego se les dijo que era mentira y que era un experimento, pidiéndoles que volvieran a estimar la capacidad de dicha persona, obteniéndose como resultado que el grupo el que se le dijo que tomó decisiones correctas acertaron más que el otro grupo, pero seguía habiendo sesgos.

·        En la integración de la información incoherente → muchas veces nos encontramos con información claramente inconsciente a la impresión que tenemos de una persona. Lo razonable sería tener en cuenta esta información y cambiar la impresión o pensar que la persona ha cambiado, pero en la mayoría de las ocasiones no lo hacemos ya que consideramos que las características de los demás son estables y duraderas. ¿Cómo integramos y manejamos esa información incoherente? Salomón Asch hizo un experimento en el que a una persona se le presentaba rasgos contradictorios de otra persona, pidiéndole que con sus propias palabras la describiera; así, descubrieron que las personas integramos de una forma imaginativa y creativa las informaciones contradictorias. Lo cierto, es que integrar información incoherente supone un esfuerzo cognitivo importante afectando al procesamiento cognitivo y a la memoria, ahora bien, ¿cómo se nota esto? Se nota porque dedicamos más tiempo a las conductas inesperadas que a las esperadas, tratamos de explicar las conductas inesperadas (contrarias a nuestra impresión) dándoles atribuciones causales, se recuerdan mejor los hechos inesperados que las conductas-indicios coherentes a las primeras impresiones ya que suponen un mayor procesamiento cognitivo…Un principio de la psicología cognitiva es que se recuerda mejor aquellos que más esfuerzo cognitivo se ha necesitado para ser aprendido. Por tanto, como integrar información supone un esfuerzo cognitivo fuerte, sólo integramos la información incoherente cuando tenemos un motivo  y / o tenemos recursos. Silka hizo un experimento en el que dio a un grupo de personas dos descripciones sobre otra, siendo el primer relato de cuando iba a la universidad (animadora de rugby) y el segundo de cuando trabajaba (profesora), obteniendo que las personas fueron capaces de percibir los cambios por lo que modificaron sus primeras impresiones.