Implicaciones educativas

La LOGSE declara en el artículo 4º los elementos integrantes del currículum, dispone que el gobierno fijará los aspectos básicos del currículum. Puede ser el 55% o el 65% dependiendo de si la Comunidad Autónoma tiene lengua oficial; y que las administraciones educativas competentes establecerán el currículum de los diferentes niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades del sistema educativo del que formarán parte las enseñanzas mínimas que aquellos aspectos básicos constituyen.

La LOCE en el artículo 8.2 establece que corresponde al gobierno fijar las enseñanzas comunes que son los elementos básicos del currículum en atención a objetivos, contenidos y criterios de evaluación.

Lenguaje y pensamiento en preescolar y educación infantil

Destacar que el período de educación infantil es la etapa educativa que atiende a los niños desde su nacimiento hasta que empiezan la escolaridad obligatoria. Tiene en cuenta sobre todo la importancia de la familia en estas edades y se configura en dos ciclos:

1.        0 a 3 años

2.       3 a 6 años

En edad infantil, la aplicación del currículum se trata de considerar el desarrollo del niño como un proceso continuo y los cambios no se producen de modo uniforme en todos los niños. Es una etapa integrada lo que no impide que se estructure en dos ciclos ajustando los elementos del currículum a las características específicas de cada uno de ellos.

Si en el primer año de vida el niño desarrolla los sentidos y el movimiento, en el segundo año de vida desarrolla el lenguaje, todo lo que tiene que ver con la comunicación. Siguiendo este desarrollo a los tres años podemos situar como eje central de la educación el desarrollo del pensamiento. A los cuatro años sería el aprendizaje de conceptos básicos y a partir de los cinco años el de las materias instrumentales.

El modelo educativo en todo caso pretende responder a las necesidades y características físicas, cognitivas, estéticas, afectivas y sociales del niño por medio de actividades y experiencias aplicadas en un ambiente de afecto y confianza y el juego como uno de los mayores recursos educativos.

Real Decreto 1333/1991, de 6 de septiembre, de Educación Infantil.

Objetivos de la educación infantil.

Son entre otros:

Ø       Descubrir y conocer progresivamente el propio cuerpo formándose una imagen positiva de sí mismo (niñ@s) valorando su identidad sexual, sus capacidades y limitaciones de acción y expresión y adquiriendo hábitos básicos de salud y bienestar.

Ø       Actuar de forma cada vez más autónoma en sus actividades habituales adquiriendo seguridad afectiva y emocional y desarrollando sus capacidades de iniciativa y confianza en sí mismo.

Ø       Establecer relaciones sociales en un ámbito cada vez más amplio, aprendiendo a articular progresivamente los propios intereses, aportaciones y puntos de vista con los de los demás.

Hay más por los que más interesan son los dos:

Ø       Usar el lenguaje oral de forma ajustada a las diferentes situaciones de comunicación habituales para comprender y ser comprendido por los otros. expresar sus ideas, sentimientos, experiencias y deseos, avanzar en la construcción de significados, regular la propia conducta e influir en la de los demás.

Ø       Enriquecer y diversificar sus posibilidades expresivas mediante utilización de medios y recursos a su alcance, así como apreciar diferentes manifestaciones artísticas propias de su edad.

 El currículo de la educación infantil se estructura en torno a las siguientes áreas o ámbitos de experiencia (importante en esta área).

Ø       Identidad y autonomía personal

Ø       Medio físico y social

Ø       Comunicación y representación

Identidad y autonomía personal

Se señala que la identidad es una de las resultantes del conjunto de experiencias que el niño tiene en la relación con su medio físico y sobre todo social.

En la construcción de la identidad propia intervienen:

Ø       La imagen positiva de uno mismo.

Ø       Los sentimientos de eficacia, seguridad y propia estimación. Estos deben contribuir a la elaboración de un concepto de sí mismo ajustado que permita al niño percibir y actuar conforme a las propias posibilidades y limitaciones.

El concepto de sí mismo que tiene el niño a esas edades dista mucho de ser objetivo.

La autoestima es en gran parte una interiorización de la que le demuestran los que le rodean y de la confianza que en él se deposita.

Fruto de estos planteamientos los contenidos de área se organizan agrupando en un primer bloque los referidos al conocimiento del cuerpo y a la construcción de la propia imagen.

En un segundo bloque están los contenidos relacionados con el movimiento del cuerpo, las posibilidades de juego y actividad motriz.

El tercero agrupa contenidos relacionados con los aspectos cognitivos, afectivos y de relación que implica la vida cotidiana, y la necesaria iniciativa y autonomía que el niño va adquiriendo a través de ella.

El último incluye los contenidos del cuidado del cuerpo en estrecha relación con el cuidado del entorno que rodea al niño.

Medio físico y social

El objetivo es facilitar el descubrimiento, conocimiento y comprensión de aquello que configura la realidad del niño, sobre todo de lo que está al alcance de su percepción y experiencia. Esta realidad abarca los entornos y objetivos físicos, las organizaciones y relaciones sociales inmediatas así como otros ámbitos que a pesar de su lejanía física y temporal se encuentran estrechamente ligados a los intereses del niñ@.

Hay que tener en cuenta que el medio (realidad) debe ser considerado como un todo en el que los aspectos físicos y sociales interactúan mutuamente. Existiendo entre ellos una relación de mutua dependencia lo que hace desaconsejable plantearlos por separado.

Los contenidos que sirven para entrenar el área del medio físico y social se dividen en varios bloques:

1.        hace referencia a los primeros grupos en los que los niños se desarrollan y con los que entran en interacción social.

2.       a continuación se abordan contenidos relacionados con ámbitos sociales más complejos como es la propia actividad humana y el entorno en que esta se desarrolla. Además hay otros bloques que se destinan a los objetos, animales y plantas que los niños tienen a su alcance y cuyo conocimiento les aproxima a la adquisición de un concepto más ajustado y profundo del medio físico y social.

Comunicación y representación

A medida que el niño accede al dominio de las diferentes áreas de representación su relación con el medio se enriquece y profundiza. Precisamente el centro de educación infantil es un lugar en el que se amplían y diversifican las experiencias del niño y las formas de representación que ha ido elaborando en el medio familiar a través de nuevos vehículos de expresión.

En el centro se fomentan adquisiciones y se potencian intercambios comunicativos con otros niños y adultos, dotando a sus interacciones de contenidos progresivamente elaborados, y adquiriendo conceptos, destrezas y actitudes que van a favorecer expresiones más complejas y atinadas sobre uno mismo y relacionadas con conocimiento, sentimientos, vivencias, etc. el lenguaje en el período de educación infantil va a ser para el niño no solo instrumento de comunicación personal y de regulación de la conducta de otro sino también de la propia conducta.

Esta función del lenguaje se produce lentamente como consecuencia de un trabajo educativo que empieza en los niveles preverbales y se prolonga hasta el final de la etapa. No se adquiere de manera espontánea, el acceso a los códigos convencionales es un proceso largo en el que las posibilidades educativas del niño y la intervención del educador han de estar en relación para un tratamiento educativo adecuado.

La iniciación de los códigos de lectura y escritura es una meta que en educación infantil debe quedar supeditada a otros valores que son más importantes ahora como la motivación, el acceso a las características diferenciales de los nuevos códigos, la comprensión y la valoración de su utilidad funcional.

Por ello la enseñanza sistemática de lengua escrita no constituye un objetivo de la educación infantil. El niño debe llevar su ritmo de evolución y maduración. Cuando se presiona a un niño se bloquea más.

Pero esto no debe impedir el tratamiento de ese sistema (expresiones a través de la escritura). No debe impedir ni la respuesta a los interrogantes que plantearán los niños siempre desde un enfoque significativo.

Hay que entrenar en la expresión gramatical y corporal debiendo estimular estos tipos de expresión para sacar de ellos el máximo rendimiento educativo como también en el caso del lenguaje dramático, pintura, dibujo, el modelado así como actividades en las que la manipulación juega un papel importante pues a través de ellos el niño explora la realidad y refleja el conocimiento que de ella tiene, se expresa a sí mismo y también se descubre al representarse o expresarse.

Los bloques de contenido de esta área se han agrupado en el ámbito de experiencias porque comparten un mismo carácter, ser instrumentos de representación de la realidad al tiempo que medios de experiencia y comunicación.

Los bloques que hacen referencia a los lenguajes plástico, musical, corporal y matemático resaltan el carácter procedimental dejando la adquisición de sus códigos concretos para la etapa posterior.

En el lenguaje oral y aproximación al lenguaje escrito deben contemplarse estrechamente vinculados en su desarrollo. La separación de contenidos responde solamente al tratamiento específico de cada uno.

Lenguaje y pensamiento en educación primaria

En el período de educación primaria la normativa aplicable al currículum está recogido en el Real Decreto 1344/1991 de 6 de septiembre que desarrolla a su vez el Real Decreto 1006/1991 de 14 de junio por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a educación primaria.

Se considera la educación primaria un período educativo fundamentalmente destinado al entrenamiento de las capacidades de comunicación, pensamiento lógico y conocimiento del entorno social y natural del alumnado.

Estas capacidades se corresponden con los procesos evolutivos que son propios de los niños entre los 6 y los 12 años.

La organización de este nivel educativo en tres ciclos de dos años cada uno facilitará la adaptación de los procesos de enseñanza a los ritmos de desarrollo y aprendizaje propios de cada alumno.

Por otra parte en educación primaria se dedicará una atención preferente en colaboración con la familia a alumnos con necesidades para que superen sus dificultades y puedan alcanzar los objetivos educativos previstos.

Los objetivos que en la educación primaria se deberán alcanzar son entre otros:

a)      Comprender y producir mensajes orales y escritos en castellano y, en su caso, en la lengua propia de la Comunidad Autónoma, atendiendo a diferentes intenciones y contextos de comunicación, así como comprender y producir mensajes orales y escritos sencillos y contextualizados en una lengua extranjera.

b)      Comunicarse a través de medios de expresión verbal, visual, plástica, musical y matemática desarrollando el razonamiento lógico, verbal y matemático así como la sensibilidad estética, la creatividad y la capacidad para distribuir y disfrutar de las sobras y manifestaciones artísticas.

c)      Actuar con autonomía en las actividades habituales y en las relaciones de grupo desarrollando las habilidades de tomar iniciativas y establecer relaciones afectivas.

d)      Apreciar la importancia de valores básicos que rigen la vida y convivencia humana y obrar de acuerdo con ellos.

e)      Conocer el patrimonio cultural, participar en su conservación y mejora y respetar la diversidad lingüística y cultural como derecho de los pueblos e individuos desarrollando una actitud de interés y respeto hacia el ejercicio de este derecho.

f)      Las áreas de la educación primaria serán:

Ø       Educación artística

Ø       Educación física

Ø       Lengua castellana

Ø       Lengua oficial de la Comunidad Autónoma y literatura

Ø       Lengua extranjera/s

Ø       Matemáticas

Lengua castellana y literatura

El lenguaje constituye una actividad humana compleja que asegura dos funciones básicas: comunicación y representación mediante las cuales es posible regular la conducta propia y ajena.

Son funciones por otra parte que no se excluyen entre sí sino que aparecen de forma interrelacionada en la actividad lingüística.

El lenguaje, como medio de representación del mundo que es, está estrechamente vinculado al pensamiento y en particular al conocimiento.

Mediante operaciones cognitivas que en gran medida constituyen el lenguaje interior nos comunicamos con nosotros mismos, analizamos los problemas, organizamos la información de que disponemos, elaboramos planes, emprendemos procesos de decisión, es decir, afirmamos y orientamos nuestra propia actividad, así el lenguaje cumple una función de representación y autorregulación del pensamiento y la acción. Sirve pues de instrumento básico para la construcción del conocimiento y la adquisición de aprendizaje y para el dominio de otras habilidades y capacidades no estrictamente lingüísticas.

Junto con los conocimientos que sobre la lengua misma ofrecen los textos escritos se amplían los conocimientos y experiencias del niño sobre realidades diferentes a las de su entorno inmediato.

En la educación primaria se comienza una reflexión sistemática sobre la lengua con el fin de mejorar y enriquecer la propia competencia comunicativa. El alumnado de esta etapa se ha de habituar a observar reflexivamente la lengua que usa, aprendiendo a conocer como funciona para adquirir mayor libertad y seguridad en su semántica, en su uso incluso en la teoría de texto, etc.

La organización de actividades (actividades que favorecen el desarrollo del pensamiento y el lenguaje en educación primaria).

De los 6 a 12 años los alumnos están en un momento idóneo para iniciar, avanzar y desarrollar la mayoría de las operaciones de la lógica matemática necesarias para alcanzar los aprendizajes formales.

Desde el estudio del desarrollo en el primer ciclo de educación primaria nos encontramos con alumnos que están en la última fase del período intuitivo vinculado a los datos perceptivos y en un estado prelógico. Es la época escolar en la que se adquieren buena parte de las destrezas básicas para la lectura, escritura, cálculo que van a ser desarrolladas en niveles posteriores.

En el segundo ciclo pasa a la etapa de las operaciones concretas durante la cual pueden realizarse operaciones mentales alejadas de la simple información sensorial. Se deben potenciar los contenidos sobre resolución de problemas basados en el método ensayo-error. Es el momento en que los alumnos adquieren de forma clara ideas de orden y número y ejercitan las capacidades para clasificar, ordenar y relacionas cosas diferentes.

En el tercer ciclo inicia la etapa de inteligencia reflexiva de forma que su pensamiento puede desligarse de lo concreto e inmediato para realizar operaciones formales o abstractas en las que los objetos no tienen porque estar presentes.

Los alumnos de este ciclo pueden mantener muchas cosas en la mente al mismo tiempo y pueden generar varias alternativas para resolver una dificultad.

En educación primaria al menos en los primeros cursos debe seguirse un enfoque globalizador y potenciador de los intereses de los niñ@s. Son las actividades propuestas por el maestr@ las que deben contener estrategias y herramientas de trabajo para que el alumnado adquiera nuevos conocimientos. Debe ser el propio alumno con la ayuda del maestro el que construya su propio aprendizaje. A este fin contribuyen los programas de aprender a pensar.

Ø       El objetivo del programa de enriquecimiento instrumental es desarrollar el pensamiento concreto y prevenir disfunciones que dificultan el acceso al pensamiento superior.

Ø       Nuevas tecnologías ofrecen la posibilidad de plantear situaciones de aprendizaje muy variadas, a través de simulaciones por ordenador de tal forma que la observación y análisis de los resultados permitan la comprensión de los hechos la producción de textos escritos, el almacenamiento y organización de datos, el planteamiento y resolución de problemas.

Los medios informáticos influyen positivamente en la captación del interés del alumnado en las tareas escolares, lo que hace que el proceso enseñanza-aprendizaje pueda desarrollarse de forma eficaz.

De todo lo anterior se deduce la importancia que tiene una adecuada selección de los diferentes recursos que van a participar en las acciones educativas que se lleven a cabo en el entorno escolar. Por esto es necesario disponer de conocimientos sobre los programas de enseñar a pensar y barajar criterios que permitan seleccionar unos u otros.

En el desarrollo de la atención, la memoria y el conocimiento los niños de educación primaria tienen recursos para planificar y usar de forma eficiente sus aptitudes cuando se enfrentan a un problema o cuando han de recordar informaciones o cuando han de ampliar su nivel de conocimientos sobre un tema particular. Estos niños saben que para pensar bien hay que tener en cuenta todos los datos, desechar las informaciones poco relevantes, controlar las ideas alternativas y mejorar o corregir el propio razonamiento con un esfuerzo suplementario. Progresivamente además durante estos años de educación primaria los niños adquieren mayor conciencia de sus puntos fuertes y débiles por lo que se refiere al propio pensamiento.

De forma general se puede afirmar que los niños de 6 a 12 años captan en que consiste pensar y que diferencia hay entre pensar bien y mal, lo que supone un logro cognitivo importante.

Estas nuevas posibilidades están directamente relacionadas con el aumento de la velocidad y capacidad de procesamiento con el desarrollo de la atención y la memoria y con el desarrollo de los conocimiento y la metacognición.

En el período de educación primaria fundamentalmente los niños piensan y procesan la información a mayor velocidad ya que son capaces, por ejemplo de seguir la conversación de sus padres al mismo tiempo que vigilan a otros niños o personas y no olvidan que tienen que terminar sus tareas antes de ir a dormir.

Hay una mayor capacidad de procesamiento que puede explicar también el éxito en la resolución de tareas más formales que exigen que se tengan en cuenta varios aspectos de la realidad.

El aumento de la capacidad de procesamiento puede explicarse por cambio estructural básico, es decir, lo que aumentaría sería la capacidad de energía atencional de que dispone el niño para procesar la información durante menos tiempo.

Pero también cabe la posibilidad de que los niños de estas edades sean más hábiles y usen la capacidad de procesamiento de forma más eficaz, estaríamos entonces ante un cambio funcional de la capacidad de procesamiento. Esto se puede conseguir centrando la atención en la información relevante de la tarea y desestimando lo que no resulta importante, es decir, mejorando la atención selectiva.

A medida que crecen y adquieren experiencia niñ@s aumentan las posibilidades de automatización de los procesos mentales mejorando de forma notable su forma de pensar.

De otra parte, los niños emplean capacidades estratégicas que tienen que ver con el desarrollo de la metacognición.

Por último existe otra manera de ampliar la capacidad funcional que consiste en usar ayudas externas, sistemas, por ejemplo, de notaciones (lo que hago para acordarme de algo) como lenguaje escrito, diagramas, mapas, ordenadores, agendas electrónicas.

Estas ayudas que están desde el principio de la vida a disposición de los niños, lo que es nuevo en este etapa es la utilización autónoma adaptada y eficaz. Algunas de estas no dejan de ser sistemas simbólicos complejos de gran relevancia cultural.

Los niños más pequeños suelen tener muchas dificultades para hacer esto, ejemplo –escribir cuando han quedado para jugar- lo que les resulta difícil es darse cuenta de lo que necesitarán como información en el momento preciso y relacionar esta necesidad con la utilización de una ayuda externa.

A partir de los 7 años las estrategias notacionales son mucho más adecuadas y facilitan la resolución del problema.

Este aprendizaje del uso de ayudas externas es un elemento muy importante en el desarrollo cognitivo y tiene claras repercusiones en la vida cotidiana y aprendizajes escolares.

Los mecanismos que contribuyen a aumentar la capacidad de pensamiento se ven favorecidos desde el inicio de la educación primaria.

Basta con pensar en actividades cotidianas realizadas por niñ@s de edades previas y posteriores a 6-7 años para darnos cuenta de una de las diferencias más marcadas entre unos y otros. pues mientras que los pequeños se distraen con facilidad, pasan de un tema de interés a otro, no respetan las reglas de un juego, cambian de actividad y su concentración en una misma tarea es bastante limitada; los niños mayores trabajan con más facilidad de forma independiente, pueden seguir una o varias conversaciones y se concentran con más precisión en los aspectos relevantes de un juego o de una tarea. En esta diferencia tiene mucho que ver el desarrollo de la atención selectiva que es la capacidad para filtrar las distracciones y concentrarse en la información relevante.

 

El hecho de atender de forma selectiva a las informaciones supone una mayor capacidad de control, tiene una conciencia de la capacidad de aprender.

A medida que crecen niños y niñas suelen ser cada vez más capaces de dirigir y controlar voluntariamente el despliegue de su propia atención dejando de lado los datos irrelevantes. Este control juega un papel importante en procesos perceptivos de memoria y pensamiento traduciéndose muchas veces en una mejor planificación de la acción, en una palabra:

Comparado con el de niños más pequeños el sistema atencional de los mayores, particularmente a partir de 8-9 años, se ajusta de un modo más fexible, más eficiente y de forma más económica a las exigencias de cada situación.

En cuanto a la memoria los investigadores del procesamiento de la información siempre la han otorgado un lugar privilegiado. Para un sistema que tiene que procesar un flujo incesante de información el almacenamiento y la recuperación de dicha información son dos momentos cruciales. Es más las mejoras en la capacidad de procesar información se relacionan muchas veces con los avances en la capacidad de memoria. niñ@s a partir de 6 años despliegan una serie de procesamientos para retener nuevas informaciones y para recuperarlas.

A las primeras se las llama: estrategias de almacenamiento. A las segundas: estrategias de recuperación.

Estrategias de almacenamiento

El repaso es la estrategia de almacenamiento más sencilla cuya utilización se incrementa claramente con la edad. Basado en repetición.

La estrategia de organización consiste en agrupar por categorías un conjunto desordenado de elementos a memorizar. Este agrupamiento activamente buscado facilita el recuerdo que suele organizarse según las diferentes categorías utilizadas en el momento del almacenamiento. Esta estrategia aumenta a medida que se avanza en la etapa de educación primaria adquiriendo un uso más frecuente hacia los 10-11 años.

La estrategia de elaboración trata de identificar un referente común o un significado compartido entre las cosas que se deben recordar, lo que se hace en este caso es relacionar dos o más elementos creando una relación o un significado nuevos.

También la elaboración es una estrategia que se aprende y perfecciona. A partir de los 6 años aunque el uso espontáneo no se practica hasta la adolescencia.

En la elaboración se perfeccionan sobre todo las facultades que un niñ@ puede desarrollar a partir de los 6 años pero sobre todo a partir de los 10 u 11 años.

Estrategias de recuperación

Varían mucho en diversidad. Se refieren a procedimientos que sirven para recuperar información almacenada sea de forma intencional, cuando el sujeto sabe con antelación que tendrá que recordar algo, o de forma incidental, cuando de antemano no se sabe en que momento necesitaremos recuperar esa información.

Se buscan, en este caso, elementos diversos almacenados en la memoria, conocimientos que poseemos sobre nuestro entorno o hasta inferencias.

Estos procedimientos estratégicos de memoria se apoyan en ayudas, instrucciones y maneras de hacer aprendizaje por las ayudas que otros compañeros, maestros, padres y madres o adultos en general, proporcionan a los niños.

El conocimiento

En cuanto al conocimiento, los niños de educación primaria son capaces de organizar y, por supuesto, adquirir de forma elaborada sus conocimientos, hasta tal punto que estos pueden superar en algunos casos a los de los adultos (ejemplo: la raíz cuadrada), porque la organización de los conocimientos se construye a través de sistemas de relaciones semánticas, lo que facilita el almacenamiento y la recuperación de la información y si todavía las relaciones se elaboran con elementos familiares y conocidos el resultado es mayor.

Los niños de eduación primaria desarrollan conceptos amplios y organizados en diferentes dominios específicos que en unos casos se llaman ámbitos o áreas, bloques o simplemente conocimientos lingüísticos, matemáticos, geográficos, físicos, sociales...

El desarrollo de conocimientos específicos, está sin duda relacionado con la transmisión de información y con la escolarización. No conviene olvidar que a partir de los 6 ó 7 años el niño desarrolla nuevas capacidades cognitivas como la descentración que se refiere a la capacidad de atender a diferentes aspectos del estímulo y de relativizar el punto de atención, lo que permite conseguir un pensamiento más objetivo y menos egocéntrico.

Otra capacidad que se desarrolla a partir de los 6-7 años es la reversibilidad frente a la irreversibilidad anterior; de modo tal que el niño se da cuenta de que ante un fenómeno determinado hay unas acciones que compensan a otras y que conducen al mismo punto de partida.

Una tercera capacidad que se desarrolla en la educaicón primaria es la realidad diferida frente a la apariencia, lo que supone en el niño tener capacidad para situar en un contexto más amplio lo directamente perceptivo y poder inferir conclusiones que van más allá de los datos observables.

Por último la capacidad que también se puede desarrollar en este período es la de transformaciones frente a estados.

A partir de los 6 años, los niños son más sensibles a los aspectos dinámicos y cambiantes de los fenómenos, precisamente porque tienen un pensamiento más plástico que les permite explicar las transformaciones.

Las razones de todas estas posibilidades de pensamiento han de buscarse según Piaget en el cambio de naturaliza de los esquemas de acción.